martes, 4 de agosto de 2020

La estación de Cubillos del Sil

Ya hemos rodeado Cubillos en otras ocasiones en este blog. Hemos hablado del tramo ferroviario de Ponferrada a Cubillos, de Cubillos a Toreno y del ramal a Compostilla II, pero nunca nos habíamos detenido en el propio complejo ferroviario que constituye la estación de Cubillos del Sil. Este mes toca hacer un paseo detenido por sus instalaciones.
Edificio de viajeros de la estación de Cubillos del Sil, tras una fuerte nevada, cuando la línea se encontraba en servicio y su conservación mucho mejor que la actual.

Nació importante, y más importancia fue ganando transcurriendo los años, pero la estación de Cubillos del Sil no es original de la línea ferroviaria inaugurada en 1919. Como ya hemos visto en otras ocasiones, el ferrocarril cambiaba de valle para meterse en la ribera del río Sil, que ya acompaña hasta su final de Villablino, en el túnel número 1 situado en el P.K. 10, y que visitamos hace unos meses. A la entrada de dicho túnel se encontraba el apeadero de Cubillos, pequeño edificio de dos plantas hoy inexistente.
Esquema de vías de la estación de Cubillos del Sil desde su construcción, a excepción del tramo en color rojo, que cierra el triángulo de inversión, montado a mediados de los años ochenta. En azul se marcan las vías propiedad de Endesa: Dos en topera a la derecha y el ramal hacia Compostilla II. Dibujo: Pedro Pintado.
Las imágenes aéreas de época nos permiten comprobar que el triángulo no existió al menos hasta la foto de 1985, en que aparece en obras. Tampoco existieron en sus primeros años todas las instalaciones de acopio y tratamiento de carbón al norte de la estación ni el camino que la comunicaba directamente con la central térmica.
La construcción del embalse de bárcena en la década de los 50 obligó a la construcción de una variante de la línea que dejara la vía a una cota superior a las aguas embalsadas, que rodeaba totalmente la población de Cubillos del Sil. En paralelo, la construcción de la central térmica Compostilla II marcó el emplazamiento de una nueva estación que sustituyera a la desaparecida de Congosto, y a la vez fuera origen del nuevo ramal a la térmica. 

En foto de Luis Ignacio Alonso, de 1988, podemos ver la estación antes de las grandes transformaciones de finales de los noventa y cómo sobrevivía el segundo andén.
La parra que da sombra entre el edificio de estación y el comedor, de muy ricas uvas, también se encuentra "a monte", como el resto del entorno. A pesar de no haber movimiento de viajeros desde hacía años, la diaria actividad laboral del ferrocarril colaboraba a mantener la estación en buen estado de conservación.
El reloj ha ido desapareciendo, podríamos decir, "por fascículos". Un socio de la CFB ha documentado como, semana tras semana, los amigos de lo ajeno habían ido robando pieza por pieza hasta dejar la pared desnuda. En la foto se aprecia además el soporte de la campana, de uso en tiempos del tren correo.
La parra sigue dando uvas, pero la estación sufre un brutal deterioro, creciente.
Desde su aparición en los años 50, Cubillos era punto de paso del carbón sin lavar hacia el lavadero de Ponferrada, y del lavado hacia su uso en la térmica, por lo que es de suponer que las maniobras eran múltiples. El cambio de modelo productivo en la línea hacia finales de los años noventa, con el cierre del lavadero de carbón de Ponferrada, de la línea entre Cubillos y la capital berciana, y la apertura del lavadero en Villablino, convirtió Cubillos en estación término. De hecho, la nueva kilometración de la línea con hectómetros en chapa tiene su origen en el edificio de la estación.
La llegada del carbón ya lavado pasó a tener dos destinos: Directamente a las instalaciones del ramal, y a un nuevo descargadero situado en la propia estación, que evacuaba el carbón mediante una cinta subterránea a un acopio situado por detrás del edificio de viajeros, desde el que se transportaba finalmente por camión a la térmica. Recordemos que desde hacía varias décadas, Endesa era el único cliente del carbón transportado por ferrocarril.
El esquema final de vías, el actual, tiene algunas variaciones respecto a lo construido inicialmente, como son las vías en topera de las naves de la izquierda, alguna otra vía de usos secundarios, o la transformación en taller de las dos vías de la derecha, además de la desaparición del andén central. Dibujo: Pedro Pintado.
En ortofoto actual, los distintos edificios del conjunto de la estación: 1.- Edificio de viajeros. 2.- Comedor. 3.- Vestuario y almacén. 4.- Aparcamiento cubierto. 5.- Básculas para camiones y garita de seguridad. 6.- Naves de depósito y mantenimiento de locomotoras. 7.- Triángulo de inversión y ramal a Compostilla II. 8.- Nave taller de vagones. 9.- Almacén del taller de vagones. 10.- Descargadero, con cinta hacia acopio en el lado norte de la estación. 11.- Estructura para visita y repostaje, junto al muelle de mercancías transformado en depósito de arena.
Surgieron además en la estación varias edificaciones nuevas. En las dos vías paralelas que se internan hacia el embalse, hacia el naciente, se montó un taller de mantenimiento para los vagones tolva, y en el extremo opuesto, sendas naves para depósito de material. 
Vista hacia Villablino, en el mismo día nevado que abría el artículo. A la izquierda, la vía que se dirige a Villablino. A la derecha, las naves de mantenimiento de vagones.
Estado actual de la zona de la fotografía anterior. La nave taller de vagones está, como no, totalmente vandalizada y en su interior no queda rastro de máquina, herramienta o instalación eléctrica.
Una de ellas, sin portones, disponía de foso y en ella se guardaban en periodo de inactividad las locomotoras, permitiendo pequeñas labores de mantenimiento. Allí permaneció hasta hace pocas semanas la Alco 1006, sufriendo robos y vandalismo. La otra nave albergó durante mucho tiempo los dos coches de viajeros que hoy custodia Vitorino Alonso, así como las locomotoras de vapor PV 19 y 31, que se conservan ahora en el Museo del Ferrocarril de Ponferrada.
Lado Ponferrada de la estación. A la derecha, más hacia la derecha que la señal de STOP, salía la línea general hacia Ponferrada. En el fondo, las dos naves para resguardo de material. A la derecha la de locomotoras, cuyos portones desaparecieron con el tiempo. A la izquierda, la que en su día cobijó a los coches de viajeros y las locomotoras de vapor PV31 y 19. Detrás de la locomotora en primer plano está la zona de la llegada del triángulo de inversión y lo que veremos en la imagen siguiente:
A la izquierda de las dos naves de resguardo de material aún había espacio para dos vías más, una de ellas usada para apartado de material de uso esporádico, como vagones usados para conservación de vía, y la vía del final del triángulo de inversión. Hoy todas las vías de la imagen se han levantado, haciendo inútil el triángulo.
La 1006 que asoma en esta fotografía más o menos reciente se encuentra en la actualidad a buen recaudo en las instalaciones del taller de Villablino, a pesar de que en el tiempo transcurrido en el lugar de la imagen fueron varios los deterioros y piezas robadas. A la derecha, la salida de la línea a Ponferrada. Desde la posición del fotógrafo la via fue levantada.
Inicialmente, en su parte sur, no existía un triángulo de inversión de locomotoras, que fue construido aprovechando la salida hacia el ramal de la térmica a mediados de los ochenta. Asimismo, tras el cierre de la línea hacia Ponferrada, se conservaron unos centenares de metros de vía junto con una topera de nueva construcción para almacenar los vagones tolva de tipo antiguo y algunos de los modernos que se encontraban temporalmente sin uso. Hoy día, tanto parte de esas vías en la estación, como lo que quedaba de vía principal hacia Ponferrada, fue levantado por el empresario que resultó adjudicatario de carril y vagones en las subastas de la Junta de Castilla y León. En su momento, y pese a la petición de los responsables públicos para mantener la operatividad de las vías de la estación y del triángulo de inversión, no se atendió esta solicitud, a pesar del compromiso de reposición futuro.
La estación a pleno rendimiento, ya en la época en que todos los trenes de carbón se realizaban con las nuevas tolvas de bogies. En el centro de la imagen, la instalación de descarga de carbón, que sirvió tanto con los antiguos vagones de dos ejes, como con el sistema automatizado de las tolvas modernas.
Interior de la instalación de descarga de carbón. En la parte superior, sendas pasarelas. Por encima de ellas se situaba el aparato vibrador usado con las tolvas antiguas. El carbón transportado por este ferrocarril tenía tendencia al apelmazamiento por su composición, y era necesario vibrar el vagón para su vaciado completo. A ras de suelo, los operarios maniobraban la apertura de las compuertas inferiores de las tolvas mediante taladros neumáticos. La automatización con las tolvas nuevas supuso dejar de usar tanto el vibrador como los taladros, pasando a montar en la vía varias levas para provocar la apertura y el cierre de las compuertas inferiores. Hoy día, este edificio se ha derruído para aprovechar las partes metálicas, pero se ha hecho de tal manera que ha dejado un peligrosísimo lugar, con caída a gran altura, sin ningún tipo de aviso ni protección.
Poco antes de la destrucción del edificio del descargue de carbón, pero ya con el ferrocarril fuera de servicio.
Con todo el complejo de Ponferrada desaparecido a efectos del ferrocarril, se concentraron en la estación de Cubillos todos los despachos de la estructura operativa, incluido el Centro de Control de Tráfico (CTC) que gobernó la circulación de trenes de toda la línea en sus últimos tiempos.
El abandono de la explotación y la falta de vigilancia, unido a lo apartado de los edificios a la población, han resultado en profundo destrozo del patrimonio. Del edificio, dividido en tres plantas (Sótano-carbonera, planta baja de oficinas y primer piso con vivienda) ya no quedan restos del metal del que se componía el sistema de calefacción, ni del CTC y sus armarios de relés, resultando todo el interior vandalizado.
Imagen de Jordi Escudé con un paisaje de estación más "limpio", pues no existían ni los taludes artificiales que rodean el recinto en la actualidad, ni el acopio de carbón al norte, que conservaba sus viñedos, ni el descargue de carbón en medio de la playa de vías, ni las dos naves del fondo.
Periodo de transición, con uso indistinto de trenes formados por tolvas antiguas y tolvas modernas. Además, un extraño inquilino en forma de tolva de balasto de origen extranjero en la vía de la derecha, del que ya hemos hablado en el blog. En primer plano, el camino usado por los camiones para trasiego de carbón a la central.
Tren de tolvas de dos ejes de tipo antiguo saliendo hacia Villablino. Son visibles las marcas en el cerco superior de cada vagón, producidas por el aparato vibrador que hemos citado anteriormente.
Atardecer en la estación de Cubillos, con todo el trabajo del día hecho. Época en la que aún no habían aparecido las nuevas tolvas de bogies.
Incluso, el edificio de almacén y vestuario sufrió un incendio en marzo de 2017. La playa de vías, hoy ocupada por las composiciones de tolvas tipo 2TT sin uso, a las que poco a poco les van faltando elementos, también están siendo invadidas por la vegetación.
Comentaremos dos pequeños edificios más que forman parte de la estación. El original muelle de mercancías cubierto fue usado en últimas épocas como almacén de arena, mediante la demolición de uno de sus muros, arena de la que se aprovisionaban las locomotoras en una vía con foso, cubierta con una marquesina con pasarelas, en sus cercanías.
Estado original del muelle de mercancías, usado aún como tal. La desaparición de otro transporte de mercancías que no fuera el carbón térmico o los trenes de obras internos para conservación de la vía, llevó a cambiar el uso de este pequeño edificio hacia el de simple depósito de arena para las locomotoras.
En la vía de topera del muelle se montó una estructura metálica con pasarelas al nivel de las cabinas de las locomotoras, y un foso, que permite pequeñas operaciones de entretenimiento. A la izquierda se encuentra el descargadero de carbón.
Estado actual de la zona del muelle de mercancías. La máquina de coca-cola hace años que ha desaparecido, y el armario de herramienta guarda aire. La vegetación también se ha hecho dueña de esta parte de la estación.
Alejándonos un poco de la imagen anterior, la cosa no mejora.
Este era el punto también de suministro de combustible. Otro de los edificios, sin ser específicamente ferroviario, era el que ocupaba el operario de la báscula de pesaje de camiones, utilizado también para el servicio de vigilancia de la zona, hasta su desaparición.
Esta pequeña caseta de bloques servía a la vez para el control del pesaje de camiones en la báscula inmediata, que con el tiempo se cambió al carril del sentido contrario (Los camiones se pesan cargados), y para las labores de vigilancia del recinto. Desaparecido el guarda, comenzó el expolio.
Edificio de almacén y vestuarios. Estos, además de duchas, servicios y taquillas, contaban con una zona de costumbre típicamente minera, como son los platillos y ganchos colgados del techo, asegurados con cadena y candado a los bancos del suelo.
Debemos destacar la existencia, en sus primeros tiempos y hasta la desaparición del servicio de viajeros en el ferrocarril, y posteriormente de todo el segundo andén de la estación, de un paso inferior entre andenes, el único de todo el ferrocarril, que hoy día está taponado. Asimismo, se conservan varias de las grúas hidráulicas para toma de agua de las locomotoras de vapor, sin uso desde la desaparición de este tipo de tracción.
En esta foto de Joan Acón se aprecia el paso inferior entre andenes de Cubillos del Sil, caso único en el ferrocarril de Ponferrada a Villablino, pues el resto de estaciones o contaban con un único andén, o no era necesaria esta instalación por su disposición de vías, como la estación término de Ponferrada.
Cubillos es hoy día origen obligado de un futuro tren turístico o histórico, por su cercanía a Ponferrada y facilidad de llegada a la comarca desde el exterior, sin descartar que en un futuro el tren pueda venir ya funcionando desde Ponferrada. Sus instalaciones, pese a su grave deterioro, son perfectamente recuperables y la amplitud del espacio permite el desarrollo de varias iniciativas, con aparcamiento suficiente para todo tipo de vehículos.
Abandono, expolio y vandalismo. Pero aún hay esperanza en revertir la situación con la puesta en marcha de un tren turístico/histórico.
La vegetación no encuentra límites a su crecimiento, una vez detenida en seco toda actividad industrial en el entorno del ferrocarril.

1 comentario:

  1. Hola a tod@s.
    Hoy he dado una vuelta por el entorno de la estación de Cubillos y me ha conmocionado la dañada situación de los talleres por la invasión que han ido sufriendo en los últimos tiempos. Una de sus puertas está totalmente abierta y el interior invadido por el vandalismo. Hasta tal punto llega, que hasta a los vagones-tolva que hay en el interior, les han sustraído los enganches Alliance y también a los dos que hay en la vía de acceso. Saludos.

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