jueves, 23 de septiembre de 2021

La variante ferroviaria del embalse de Las Rozas (1 de 2)

Toda infraestructura abandonada sufre desperfectos por efectos meteorológicos, naturales, vandalismo o robos, y el ferrocarril de Ponferrada a Villablino lleva ya casi una década sin tráfico ferroviario ni mantenimiento. Entre los daños más sobresalientes y de más urgente y necesaria actuación, se encuentra el descalce del puente del embalse de Las Rozas, que forma parte de la variante ferroviaria que visitaremos entre dos artículos.

Las variaciones de nivel del embalse y la fuerza que el río Caboalles tiene en su curso alto han provocado un daño de muy urgente reparación, si se quiere evitar el derrumbe del puente ferroviario de Las Rozas, situado en la cola del embalse del mismo nombre, cerca de Villablino.

Desde principios del siglo XX, El Bierzo y Laciana han sido productores netos de energía eléctrica. Primero con la puesta en producción de la minería del carbón, acelerada con la construcción del ferrocarril de Ponferrada a Villablino entre 1918 y 1919, y posteriormente con el aprovechamiento hidráulico del río Sil y sus afluentes y la instalación de las centrales termoeléctricas de la zona varias décadas más tarde.

Muy fotogénico y de fácil acceso, el puente metálico de Villarino ha sido fotografiado infinidad de ocasiones por todos los visitantes que ha tenido nuestro ferrocarril. Poco más adelante comienza la variante por el embalse. Esta foto es de Gricer1946, colgada en su perfil Flickr.

Con el ferrocarril en servicio y la existencia de la carretera entre Ponferrada y La Espina, la construcción de los nuevos embalses debía respetar las poblaciones existentes en la medida de lo posible, y la creación de variantes a carretera y ferrocarril. En este blog ya nos hemos dedicado a lo acontecido en este sentido con el embalse de Bárcena, al túnel número 1 del ferrocarril y al recorrido de su variante ferroviaria.

Las Rozas antes del embalse

Carretera y ferrocarril discurrían prácticamente paralelos desde el estrecho paso por Cuevas del Sil y Villarino, asomándose a la apertura del valle en el asentamiento de los dos pueblos de Rabanal, de arriba y de abajo. Ya cerca de Llamas de Laciana, ambos medios de transporte se separaban buscando destinos distintos: El Ferrocarril su término en la estación de Villablino, y la carretera, obviando de forma tangencial esta hoy importante población, continuaba su camino por el río Caboalles hacia Villager de Laciana buscando La Espina, ya en Asturias, población que da nombre a la carretera. La división de estas carreteras secundarias tras el traspaso de esta competencia a las comunidades autónomas, dejó la actual CL-623 con su origen en Ponferrada, su desdoblamiento como autovía hasta Toreno (13 kilómetros inaugurados en 2001), y su final en el kilómetro 60 en la confluencia con la CL-626 que comunica la Collada de Cerredo con Aguilar de Campoo.

Fotografía publicada en el libro de Víctor del Reguero con motivo de la exposición realizada por el centenario del ferrocarril en 1919, en la que se ve un tren carbonero ascendente que acaba de cruzar el río Sil en el entorno de Rabanal, y afronta la recta hacia su apeadero, todo ello en el trazado original de 1919.

La carretera original, que se asoma a la apertura del valle con un trazado inicialmente serpenteante, atraviesa luego con grandes rectas los campos dedicados al cultivo en la llanura de Rabanal. De forma repentina tuerce 90 grados, atravesando el ferrocarril mediante un paso a nivel y el cauce del Sil con un puente de piedra de tres ojos, en su camino hacia Asturias, bordeando ya el Río Caboalles, que es afluente del Sil.

Secuencia de tres fotos procedentes de los vuelos americanos, Series A, B y C disponibles en el Instituto Geográfico Nacional, donde se pueden comprobar los recorridos originales de carretera y ferrocarril en el tramo descrito. Como todas las imágenes del blog, ampliables al pinchar en ellas.

En la imagen anterior, la parte más al sur del futuro embalse, y en esta la cabecera, con la estación de Villablino, y los cauces del Sil y Caboalles.

En el vuelo de la serie C, realizado entre los años 1967 y 1968, ya se encuentra construido el embalse y tambien las variantes ferroviaria y carretera, pero todavía se conservan los trazados originales perfectamente visibles. Se ha marcado el nuevo trazado ferroviario.

Por su parte, el ferrocarril, ascendía desde el apeadero de Villarino atravesando el túnel número 10, de 96 metros de longitud, y cambiaba de orilla mediante un puente metálico de tipo “normalizado” en la línea (Pilares de piedra de sección cilíndrica y vigas huecas metálicas de tablero superior en tramos de 20 metros de longitud) de 80 metros de largo, aproximándose al punto donde hoy día comienza la variante. Desde aquí, y antes de aparecer en el amplio valle de Rabanal, aún se atravesaba un corto túnel, el número 5 en el P.K. 57, de 50 metros de longitud y en curva a derechas, que hoy día se encuentra anulado por el muro del embalse de Las Rozas. Apenas un kilómetro más adelante, se volvía a cambiar de ribera mediante un nuevo puente metálico de similar factura al anterior.

Imagen perteneciente al álbum de la construcción del ferrocarril, del fotógrafo Diego González Ragel, en la que se ve un tránsito de un tren de mercancías en el puente metálico de Rabanal.

Algunos años más tarde, el mismo puente, que quizá cuente con los pilares y estribos más cortos de todos los de su similar estilo constructivo de la línea. Foto Archivo Paco Vuelta.
Nuestro puente sufrió un derrumbe del pilar intermedio, solucionado temporalmente mediante un pilar provisional de traviesas. El tren correo atraviesa el puente confiado. Archivo MSP.
 
Con el abandono del trazado, se retiró la estructura metálica, y apenas son visibles restos de los estribos en la actualidad, y siempre que el embalse esté prácticamente vacío. Foto de David Zamorano.

Algo más de medio kilómetro más adelante, en el P.K. 58,668 aparece el antiguo apeadero de Rabanal, cuya construcción es idéntica a los edificios de Columbrianos, Corbón del Sil y Villarino. Hoy día, sumergido parcialmente en las aguas del embalse, se encuentra en estado de total ruina.

Tres imágenes de David Zamorano de la zona del apeadero de Rabanal, que como toda esta zona, solo es visible cuando las aguas se retiran. Aún sobrevive una de las fachadas de ladrillo del apeadero, y son visibles restos de su andén.
Si nos alejamos un poco, veremos que el apeadero estaba situado a continuación de un pequeño pontón, que escurre desde el núcleo de Rabanal de abajo.
Desde el pontón del ferrocarril se puede comprobar que también se conserva, a una cota superior, el de la carretera original. Al fondo, el pueblo de Rabanal de Abajo.

El ferrocarril continúa, con el paso a nivel descrito de la carretera a La Espina, hacia la estación de Villablino, cruzando por última vez el río Sil a escasos metros del triángulo de inversión de locomotoras, mediante un puente aún existente.

El puente de los tres ojos de la Carretera de La Espina, sobre el río Sil, en la cola del embalse de Las Rozas en su camino hacia Caboalles. Esta imagen y la siguiente, procedentes del Blog Alto Sil.

En primer plano aún se distingue la antigua traza ferroviaria, la antigua parcelación de los campos de cultivo, y al fondo el puente de la carretera. Todo ello visible con niveles bajos de las aguas del embalse.

En la época de la construcción del ferrocarril, vemos el último puente de la línea general, sobre el Sil, con la estación de Villablino al fondo. El puente, adaptado, sobrevive hoy día para el tránsito rodado y sirvió de acceso a talleres y lavadero.

El embalse de Las Rozas

Muro del embalse de Las Rozas. La carretera de acceso asfaltada a su parte inferior aprovecha el trazado de la carretera de La Espina original. El túnel ferroviario de la línea primitiva está hoy cegado, en la ribera contraria.

Las características del valle del río Sil y afluentes, estrecho, con grandes pendientes y con cursos de gran caudal, son valoradas para el aprovechamiento hidroeléctrico, y de esta manera se fue construyendo un complejo sistema con sucesivos saltos de agua, canales, trasvases y multitud de grandes infraestructuras que abarcan desde su nacimiento y se extienden luego por el Miño hasta casi su desembocadura.

Esquema del aprovechamiento hidráulico del Sil en la provincia de León, donde se comprueba la continuidad de embalses, saltos, canales, tubos y centrales de producción eléctrica.


Se planteó en la confluencia de los ríos Caboalles y Sil, con muro en las cercanías de Villarino, el embalse denominado de Las Rozas, que fue cabecera de todo el sistema hasta la inauguración en 1992 del pequeño embalse de Villaseca de Laciana. Su carácter regulador lo somete a bruscos cambios de cantidad de agua embalsada, y si bien no afectó a ninguna población, sí que sepultó las dos vías de comunicación que transcurrían por el valle – Ferrocarril y carretera - y que tuvieron que buscar continuidad mediante sendas variantes.

Estas dos imágenes, pertenecientes al archivo de MSP, fueron publicadas en los grupos de Facebook sobre la memoria de la empresa y pertenecen a la época anterior a la construcción del embalse. La superior es el puente de Villarino y la inferior del desaparecido túnel número 5, donde se encuentra en la actualidad el muro del embalse.

La empresa Hidroeléctrica de Galicia, S.A. (HGSA), filial del Instituto Nacional de Industria (INI) planteó un sistema formado por este embalse de Las Rozas, otro en Matalavilla absorbiendo toda la escorrentía del río Valseco, y un tercero en Las Ondinas, comunicados todos ellos mediante canales subterráneos. El de Las Rozas a Matalavilla tomaba en su camino además aguas de dos arroyos. En Las Ondinas se montaron dos turbinas tipo Francis de eje vertical con una potencia de 80,8 MW y una producción estimada anual de 138,5 GW/h. Las Ondinas actúa a su vez como azud para la central de Peñadrada, ya en Matarrosa, que continúa a su vez aguas abajo aprovechando la misma agua una y otra vez en sucesivas instalaciones productoras de electricidad.

El muro del embalse por su lado aguas. En primer término, la columna de toma de agua al tubo de trasvase hacia el embalse de Matalavilla.
Desde el mismo punto de la foto anterior pero mirando aguas arriba, hacia Villablino, contemplamos como se va abriendo el valle, y la zona por la que discurrían carretera y ferrocarril hasta 1968.

La presa de Las Rozas es de gravedad, construida en 1968, ocupando 160 hectáreas de lámina de agua a embalse lleno a cota 950,5 m.s.n.m. y con capacidad de 28 Hm3. Hoy día es gestionado por la Confederación Hidrográfica Miño-Sil y es propiedad de Endesa Generación S.A. (ENEL). Fue proyecto de A. Álvarez y J. Toral, ejecutado por el ingeniero Santiago del Corral y sus características técnicas principales son las siguientes:

Datos técnicos

Altura desde cimientos

71 m.

Longitud de coronación

171 m.

Volumen del cuerpo de presa

165.000 m3

Cotas de cimentación/cauce/coronación

890 / 914 / 961 m.s.n.m.

Cantidad de Desagües / aliviaderos

2 / 1

Capacidad de desagüe

52 – 12 m3/s

Capacidad de aliviaderos

1.028 m3/s

Datos Hidrológicos

Aportación media anual

470 hm3

Superficie de la cuenca

354,31 km²

Avenida de proyecto

1.028 m3/s


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